jueves, 22 de octubre de 2009

SIRIMIRI

Nuestro amigo Sebas, sidecarista de Barakaldo, organiza en Gordexola cerca de Bilbao una de las concentraciones más lucidas del calendario sidecarista. El año pasado lo pasamos en grande y este año 2009 no ha sido menos. Esta concentración se organiza en el Hotel Isasi y es este factor quien aporta yo diría el 50% del éxito de la concentración. El hotel tiene mucho encanto y estás muy bien atendido en todo momento y su responsable, Edu, es una persona encantadora que sólo da facilidades a toda la tropa motera y su descendencia. Sebas por su parte promueve una serie de actividades y visitas que hacen la concentración muy amena. Para quien desconozca el munillo sidecar tiene que replantearse un poco su concepto de concentración. Tener presente que en las concentraciones de motos habitualmente todo son hombres y poquitas mujeres ya sea como piloto o acompañante. Pues en las concentras de sides partimos de la base que son muy reducidas, casi todos vienen con su pareja y normalmente uno o dos niños. Este hecho de por si ya crea un ambiente un poco diferente. Pues a lo que íbamos, Sebas nos organizó una serie de visitas como el Museo de Las Encartaciones, la cueva de Pozalagua, la fabrica-museo Boinas La Encartada y el parque temático de la fauna Karpin.
El año pasado,por ejemplo, visitamos una de las mejores colecciones de Rolls Royce de toda Europa.
Esta es una concentración de sidecares pero Sebas no excluye a nadie y hace bien en ello. Vino una pareja muy maja con una Paneuro interesados en el sidecar. Y que manera mejor que acceder a este mundillo de la mano de quienes te pueden informar y asesorar. Yo en su momento aprecié la ayuda por pequeña que fuera de otros sidecaristas antes de dar el paso.
Este SIRIMIRI coincidió con el puente del Pilar y había la opción de llegar un día antes teniendo la noche gratuita. En nuestro caso lo hicimos y marchamos el viernes la mujer y los dos peques con el sidecar. Tienes un día de ida, dos para disfrutarlos completamente y otro más para la vuelta. Yo particularmente, entiendo SIRIMIRI como unas mini vacaciones.

domingo, 1 de marzo de 2009

Elefantentreffen 2009


De nuevo otra asisténcia a los elefantes. Van pasando los años pero las ganas de ir en moto permanecen. Se convierte casi en una necesidad para mantener la salud mental si es que alguna vez he estado entero. Desde el último elefantes a este han pasado muchas cosas y la llegada de mis dos hijos ha cambiado mi vida completamente. Pero este elefantes ha sido espedial por un motivo, he asistido con mi sidecar. ¡Sí! señoras y señores, en mi primer elefantes mi mente maquiavélica se dijo que yo un día tendría un sidecar y finalmente mi sueño se ha hecho realidad.
Me acompaña en esta aventura mi buen amigo Leandro.

Salimos de Manresa el miércoles 28 de enero a las 8.40h. En la segunda parada para repostar tuvimos que desmontar el protector de piernas ya que el calor del motor era insoportable. En esta misma parada encontramos los primeros españoles que subían en dirección a Loh, dos valencianos en R1 y 1150 adventure. Posteriormente nos pasó otra BMW y un grupo de tres sides, dos Zeus y una K100 en la circunvalación de Lyon.
Hasta Orange el viento fue el habitual de la zona y a partir de aquí fue muy violento y casi siempre lateral, pero la temperatura era bastante agradable.
Ese día estiramos la jornada hasta las 20h e hicimos noche en Dole tras recorrer 913 Km.

El segundo día despertó bastante fresco, cuatro grados negativos y niebla alta. El resto de la jornada se alternó el sol y alguna nube. Lo primero fue volver a colocar la manta protectora en la moto y ya no la volveríamos a desmontar.
Coincidimos en varias ocasiones con el grupo de sides, en la carretera y en un par de repostajes. Este era el principal inconveniente de la “Suzi” paradas entre 130-160 Km para no llevarte sorpresas y todo ello a una velocidad de crucero de 120 Km/h.
A las 18.20h estábamos en la puerta del hotel en Munic después de 690 Km. Una ducha rápida y camino hacia la cervecería más antigua de la ciudad, Hofbräuhaus, para cenar y degustar la cerveza del local. Aquí encontramos un grupo de malagueños que subían por primera vez a elefantes.

Aprovechamos la mañana del viernes para hacer algo de turismo por Munic. Durante el recorrido por el centro encontramos un grupo de catalanes con dos BMW y tres Triumph. Salimos de München hacia Loh por carreteras locales para descansar de tanta autopista. Aquí Leandro aprovechó para coger el side y habituarse a la conducción. Al final nos complicamos la vida como siempre y después de 220Km llegamos a Innernzell donde teníamos hecha reserva en una modesta pensión para dos noches. Habrá puretas, masoquistas o hipócritas que crean que no acampar no es “auténtico”. Pues bién, he de decir que a los 25 años quizá yo también era de esa opinión, pero ahora con 41 que se metan la autenticidad donde les quepa que yo no tengo que demostrar nada a nadie.
Después de inscribirnos y tomar un Goulaschsuppe calentito subimos a Solla para continuar con la cerveza en el establo-cervecería del pueblo. Aquí nos encontramos con Flexit y una representación de la Resaka y con ellos continuamos el resto de la noche.
A la hora de marchar hacia la pensión la “Suzi” se negó a arrancar. Con la ayuda de Flexit y la bajada conseguí arrancar pero me quedé atrapado -hasta que llegaron refuerzos- en una rampa con hielo al intentar dar la vuelta. Creo que ha de haber otra forma mejor para entrar en calor y superar los 8 grados bajo cero.

El sábado amaneció fresquito pero con sol. La “Suzi” no se ponía en marcha y después de intentar arrancarla en una rampa tuvimos que hacer uso de las pinzas.
Estuvimos todo el día haciendo fotos para luego perderlas. Leandrito perdió la tarjeta de su cámara con más de 500 fotos... pero tampoco es questión de meter el dedo en la llaga. Estuvimos recorriendo la zona de acampada y la carretera que sube hacia Solla con el grupo de la Resaka y más tarde con los malagueños de München y un par de valencianos la mar de cachondos.
Pasas el día viendo motos que difícilmente encontraras en España. Está lleno de MZ, CZ checas y la moto de moda en elefantes, la Hercules militar con motor Sachs, la mayoría de ellas con side. Sorprende también la cantidad de Honda CX (la Guzzi Japonesa) que encuentras en solo y con side. Hacia el final del día incorporamos al grupo unos polacos muy auténticos que nos acabaron de dar la puntilla con el vodka. Sobre las once nos fuimos hacia la pensión a dormir.

El domingo amaneció con sol y cuatro grados bajo cero. Después de degustar el desayuno de Frau Grantner y cargar la moto, empezó el ritual de cada mañana: empujar para intentar arrancarla. No hicieron falta las pinzas ya que al primer empujón se puso en marcha. En un principio la idea era ir hasta München y bordear el lago Costanza para llegar a Freiburg, pero después de ver las predicciones del tiempo decidimos hacer la ruta norte, Nürnberg-Heilbronn-Kalsruhe-Freiburg. No pasas puertos y el riesgo de nevadas es menor. Antes de llegar a Nürnberg se nubló y el frío empezó a apretar de valiente. La autopista llena de sal para evitar el hielo dejó la moto blanca. En Heilbronn cayó algún copo de nieve y poco después salió el sol.
Tras entrar en Francia por Mulhouse repostamos la moto e iniciamos el último tirón del día con la intención de llegar a Dole pero poco después empezó a nevar. Al principio hacía gracia, me recordaba la historieta del Joe-bar en el camino hacia Elefantes, pero al pasar Belfort la autopista empezaba a estar peligrosa y tras un par de sustos decidimos buscar un Fórmula-1. El primero estaba en Sochaux y 714Km tampoco están mal. Antes de cenar intentamos tensar la cadena pero uno de los tornillos del basculante se coronó y decidimos dejar el tema para un profesional.

¡Por fin un día con buena temperatura, solo un grado negativo! Tras intentar arrancar la moto sin éxito la empujamos hasta una gasolinera próxima y tras repostar, un amable automovilista nos hizo el puente.
Las previsiones de nieve en la zona de Paris nos hizo coger la autopista de Lons-le-Saunier, un tramo en el que no abundan las gasolineras. Y como bien predice la ley de Murphy la “Suzi” se quedo tirada a solo 3 Km de una de ellas. A los pocos metros de empujar el side paran cuatro motos a nuestro lado y enseguida reconozco la Gs de Lorenzo por sus maletas de aluminio. Son los cuatro malagueños. “Carni” lleva dos litros de gasolina en las alforjas de su Hayabusa y con estos llegamos de sobras a la gasolinera. Aquí decidimos llenar el bidón de emergéncia con cuatro litros por si se repite la historia, y en la siguiente salida buscamos un taller para tensar la cadena. Perdemos tontamente una hora y media. Los talleres de motos están cerrados y los de montaje de neumáticos nos miran con cara de espanto. Volvemos a la autopista y lo intentamos después de Lyon con mejor suerte. En Auveribes localizamos Planete Quad y en sólo diez minutos nos cambian el tornillo coronado y tensan la cadena.
En Valence empieza a llover y volvemos a tapar el side. La lluvia nos acompaña hasta casa con un pequeño descanso entre Beziers y Girona.
Llegamos a Manresa a las 23.30h tras recorrer 1.082Km.

Para los amantes de los números y para los que tengan en mente cometer semejante locura, ahí va una de cifras:

Manresa-Dole 913 Km.
Dole-München 690 Km.
München-Innernzell 220 Km.
Innernzell-Loh 42 Km. entre viernes y sábado
Innernzell-Sochaux 714 Km.
Sochaux-Manresa 1.082 Km.

Total 3.661Km. Los 220Km entre München y Innernzell son de puro masoquismo por carreteras locales, por autopista son unos 175Km.
La moto se bebió 315L de gasolina, 8´60L/100Km, a una velocidad de crucero de 110-120Km/h. A partir de aquí el consumo del side se dispara, lo que unido a los 18 litros del depósito te obligaría a parar demasiado.
El coste de las autopistas francesas en peajes es de 98´60€, ida y vuelta. En Alemania son gratuitas.

lunes, 26 de septiembre de 2005

Ze Concentre - 7ème édition - Guzzi - 2005

El primer fin de semana de octubre se celebró en Francia, a pocos kilómetros de la ciudad de Revel, ubicada al pie de la montaña negra (entre Carcassonne y Toulouse), la séptima edición de la “ballade” Guzzi. Esta concentración está limitada a unos 150 asistentes, básicamente a los socios del motoclub www.scuderiaguzzi.org y a sus invitados. Por lo que pude entender, un año se celebra por el sur de Francia y al año siguiente por la zona norte. En el sur no tienen un punto fijo donde hacer la concentración y este año se alquiló una especie de granja o casa de campo. Cuando la organizan en el norte suelen hacerlo por La Rochele en un camping muy bien acondicionado.

Esta concentración es un poco al estilo de “los pollos” (DUCATI en el Perigord) aunque no llega a tener su nivel. Pese a todo, es de agradecer el buen trato y atención que tuvieron en todo momento hacia el grupo de españoles (por definición y sin entrar en detalles). De todo el grupo, solo dos iban en Guzzi pero también es cierto que todos íbamos con motos europeas y bicilindricas para más inri: Ducati, Aprilia, Triumph y BMW.

El tiempo deslució un poco la concentración puesto que todas las actividades al aire libre se vieron afectadas, pero valió la pena asistir a una concentración diferente, motos y motoristas inclusive.

Euro-Gespann-Treffen 2005

En algún punto de la página he comentado el interés creciente que sentía por el tema sidecar. El nacimiento de mi hijo me dio la mayor alegría de mi vida pero también es cierto que las posibilidades de salir en moto se han ido reduciendo.

Trasteando por Internet me entero de una concentración internacional de sidecares en Luxemburgo, más concretamente en una pequeña población llamada Weiswampach.

Se trata de una concentración organizada por la revista especializada Motorrad Gespanne http://www.motorrad-gespanne.de/ . Esta es la diecisieteava y tuvo lugar del 26 al 28 de agosto.

Planteo el tema a mi compañera y con ciertas reservas pero sin pensárnoslo mucho nos fuimos toda la familia en coche a esta concentración.

En este evento se congregaron unos ochocientos y pico sidecares. La cantidad y diversidad de sides concentrados me ha ayudado mucho a formarme una idea general de este mundillo. Por lo que he visto, el acceso al mundo del sidecar está centrado básicamente en tres grupos: personas que como en mi caso tiene hijos y no quieren renunciar a la moto, otros no quieren renunciar a la moto por las adversidades climatológicas y otro grupo minoritario pero que no me ha pasado desapercibido son personas que por edad o accidente tienen mermadas sus capacidades físicas para ir en moto. Generalizar no es bueno, pero en términos generales creo que mi apreciación es acertada.

En esta concentración tuve el placer de contactar con cuatro grupo de españoles -por definición- ahí presentes: dos de Cataluña, uno de Madrid y otro de Almería. A todos ellos un saludo desde aquí y agradecerles su buena predisposición en atender a mis dudas pese a que mi cabeza sigue siendo un hervidero en el tema sidecar.

Si bien es cierto que fue una paliza hacer los más de 1200km hasta la concentración también lo es que dada la presencia de numerosos preparadores y fabricantes de sides te evita desplazarte a varios puntos para tener un mero conocimiento del mercado hasta saber lo que tu quieres.

El principal problema para acceder a un sidecar es el económico. Pero en España se le suma el tema de homologaciones y “legalizaciones”. En este apartado tengo aún muchas dudas que aclarar pero los escollos y problemas que me han comentado no facilitan dar el paso. En Weiswampach he podido ver ciclomotores con sidecar, scooters, motos con side y remolque, motos con side y una caravana, etc. ¿Os imagináis presentaros con un aparato de estos a vuestra estación de ITV?

Tengo un amigo que tiene una Goldwing y quiere poner un remolque. Tiene el enganche y el remolque, pero no queráis saber la de problemas e historias con que le han salido en la ITV.

Un apunte sobre la concentración: el civismo y madurez de sus participantes. Más de ochocientos sides reunidos en la zona de acampada y no se veía un papel, lata o botella en el suelo. No hubo cortes de encendido ni “jaimitadas” parecidas. La carpa montada por la organización estaba preparada para atender las necesidades de comida y bebida como es normal pero también se agradecía la disponibilidad de café gratis. Pero lo que fue definitivo era el hecho de que la organización había dispuesto monitores para hacer actividades con los niños. No olvidemos que la mayoría de los ahí presentes acudieron con toda la familia, mascotas y animales de compañía inclusive.

Espero que disfrutéis de la galería fotográfica y animo a todo aquel que conozca este mundillo se brinde a aportar sus conocimientos a esta humilde página.

jueves, 26 de septiembre de 2002

Elefantentreffen 2002

Este es mi tercer “elefantes”. Durante estos años han pasado muchas cosas pero las ganas de ir en moto siguen intactas aunque eso si, creo que me he aburguesado un poco. Este año se me hace grande acampar con la tienda y pelarme de frío y nos buscaremos un hotel, pensión o lo que se parezca. Y digo “nos” porque sigo con la misma pareja de hecho motociclista, Leandro y su flamante BMW R850R. Por cierto que un servidor también estrenó moto en agosto del 2000 jubilando mi querida TDM por una estupenda R1150GS. Esta vez iremos más al grano, en menos días pues con nuestras nuevas monturas los kilómetros parece que se devoren con más facilidad y menos cansancio.

El recorrido será el siguiente:
Jueves 31.01.02: Manresa-Beaune-Sochaux (1022 Km)
Viernes 1: Sochaux-Heilbronn-Nurnberg-Innernzell (698 Km)
Sábado 2: Innernzell-Loh (51 Km)
Domingo 3: Innernzell-Munchen-Dole (838 Km)
Lunes 4: Dole-Borg.en.Bresse-Manresa (905 Km)

El día previsto llegamos sin ningún problema hasta la zona de acampada donde realizamos la correspondiente inscripción. La pensión estaba a pocos kilómetros y eso nos permitió tomarnos las cosas con tranquilidad.

Aunque no sea lo mismo, honestamente creo que hemos acertado en lo de la pensión. Las altas temperaturas de estos días han convertido la zona de acampada en un barrizal. Desaparece ese ambiente noble de nieve y frío para convertirse en algo más burdo, “fiestero”, visceral. No sé si será la edad o qué, pero veo un “elefantes” que no me atrae. Sí, el festival de motos sigue siendo el mismo pero la verdad, yo no he venido aquí para ver a un tío en vespa y calzoncillos cruzar una charca, aunque su ambiente y espectáculo lo da. Parecerá absurdo que el hecho de hacer sol y buena temperatura reduzca las expectativas de una concentración pero en este caso es así. Y es que cuando no hay dificultades que vencer parece que no la vives con tanta autenticidad. Aunque bien mirado, seguramente todo esto sean chorradas.

Ya de vuelta, durante el camino de regreso para casa, me hizo mucha ilusión visitar la sede de TOURATECH en Orange. Me gustó tanto y nos atendieron tan bien que compré varios accesorios.

Finaliza otro “elefantes” y creo que hay que buscar nuevas metas, nuevos retos. Y uno que me empieza a picar es el Cristal Rally siempre y cuando sea en un sidecar, armatoste que dicho sea de paso cada vez me interesa más. Sé que es una locura planteárselo, pero nunca se sabe.

jueves, 26 de septiembre de 1996

Elefantentreffen 1996

El segundo “elefantes” que me meto en el cuerpo y con las mismas ganas e ilusión que el primero. Me acompaña mi eterno compañero de viajes Leandro y su K-75. Cuando planteas esta concentración con otros motoristas todos se apuntan pero a la hora de la verdad siempre quedamos los mismos. Si he de ser sincero, lo prefiero. Mi colega tendrá sus cosas y por supuesto yo las mías pero hemos hecho muchos kilómetros juntos y nos entendemos a la perfección. Salidas de tres o cuatro se manejan bien pero más no. Todo son pegas, problemas y contratiempos.

Este año no me va a pillar el frío y en Andorra hice una buena inversión comprándome un equipo entero DAINESE con gore-tex. Nos agenciamos también unas manoplas para reducir el frío en las manos. Este invierno es particularmente frío y también me procuré un buen saco de dormir.

Para este “elefantes” Leandro –que lleva la logística- ha decidido cambiar de ruta y subiremos por Suiza. Por el camino visitamos Lausana y Berna, esta última una ciudad con mucho encanto. El frío repito es intenso y como ejemplo comentar que en una gasolinera Leandro –obsesionado con la limpieza- cogió la típica rasqueta con agua para lavar la pantalla y con ella se llevó todo el cubo helado.

En este “elefantes” teníamos bastante claro aprovechar los kilómetros para hacer turismo con un objetivo muy claro: visitar Neuschwanstein, el castillo del rey loco Luis II de Baviera. Para quien no tenga claro de que castillo le hablo comentar que Neuschwanstein es el castillo cuya imagen aparece en muchos paneles de máquinas expendedoras de tabaco y también en el que se inspiró Walt Disney. La visita realmente merece la pena.

Ahora entiendo porqué algunos moteros en “elefantes” llevaban alguna alusión al rey loco o al castillo en una identificación creo yo de ese espíritu romántico, de ensoñación, de absurdo. Aunque Luis II no vio terminado el castillo tal y como lo conocemos, hizo decorar cada estancia inspirándose en las óperas de Wagner de quien era un ferviente admirador.

Finalizada la visita nos acercamos a la zona de acampada de la concentración. Se nos hace de noche y el frío aprieta. Por circunstancias del tráfico pierdo el contacto visual con Leandro y nos perdemos. Al final llegamos cada uno por nuestra cuenta y nos encontramos en la zona de inscripciones. Plantamos la tienda medio inclinada sobre la nieve y… ¡A disfrutar del espectáculo! Motos y más motos, a cual más diferente y transformada e inventos de todo tipo. Y esos fantásticos sidecares de los que en España no ves ni uno y en cambio aquí…

También es cierto que por la noche cuando te acuestas en el saco no puedes dormir por el frío. Puede que el ruido que monta un descerebrado que se ha traído un motor solo para hacer continuos cortes de encendido tenga algo que ver. O quizá la culpa sea de Atila –rey de los borrachos- que apostado en tu tienda se dispone a orinar. Y piensas… ¿Qué coño hago yo aquí? Con lo calentito que estaría en casa y para postres es mi cumpleaños. Sí, los tres “elefantes” a los que he asistido he cumplido años medio borracho y pasando frío. Pero esto es lo que me gusta y punto.

Terminada la concentración al mediodía iniciamos el regreso. ¡Este Leandro es la hostia! En condiciones climatológicas favorables lleva un ritmo tranquilo pero con lluvia, viento, de noche o como ahora nevando va que se las pela. Por cierto no he comentado que en todas nuestras salidas Leandro siempre va delante marcando ritmo y camino. Tiene muy buen olfato para los radares y si yo voy delante me pierdo. Llevamos un ritmo muy tranquilo pero desengañaros, esto de los radares es una lotería y pese a jugar poco, si estas en el bombo siempre te puede tocar.

En Mulhouse visitamos el Museo Nacional del Automóvil (colección SCHUMPF). Es una colección increíble y si tienes verdadera afición a los coches te gustará.

Continuamos el camino y hacemos parada en Avignon para visitar el Palacio de los Papas. Precisamente en esta ciudad nos sorprende una increíble nevada pero según Leandro… ¿para que vamos a parar? Por la autopista se iba medio bien siguiendo las roderas de los camiones pero cuando tenias que detenerte en los peajes tenías tus apuros. Pese a todo llegamos enteritos a casa.

Este ha sido un “elefantes” durillo, de los que curten un poco, pero espero que no sea el último y de eso estoy seguro.

martes, 26 de septiembre de 1995

Elefantentreffen 1995

“Elefantes” es una de las concentraciones míticas para todo motero. La información que tenía de esta concentración todavía la hacía más interesante y suponía todo un reto para mí. También lo fue en su momento Cabo Norte (1993) y el Nacional de Turismo (1994). Estos retos siempre han sido planteados en connivencia con mi buen amigo Leandro y su K-75. Sin la complicidad de él posiblemente no hubiese hecho ni la mitad de los kilómetros que he recorrido.

Nos preocupaba sobretodo el frío. Alemania en el mes de febrero no es precisamente el destino más acogedor teniendo en cuenta que acamparíamos en tienda y probablemente sobre la nieve. Pero pese a los temores y recelos vencieron las ganas de aventura y el día previsto enfilamos rumbo a “elefantes”.

El camino no tuvo mayor complicación. En Munich dormimos en una cervecería que disponía de habitaciones. A la mañana siguiente llegamos a la zona de acampada. Los últimos kilómetros son un tanto confusos y el empezar a ver motos por todas partes tampoco ayuda mucho. Ya cuando llegas te das cuenta de que esto es otra cosa. La carretera de acceso a la concentración está cortada por la policía y solo acceden los que tienen ese destino: ¡MOTOS! La primera vez que vas a “elefantes” el impacto visual es tremendo.

Después de la inscripción montamos la tienda. Lo hicimos en un sector donde se habían concentrado el grueso de los españoles. Contar con la compañía de estos moteros nos hizo sentir más arropados y facilitó romper el hielo -nunca mejor dicho- con la dinámica de la concentración. Ahí nos reencontramos con algunos asiduos de otras concentraciones. Conocimos a una pareja que nos explicaron que la primera vez que estuvieron en “elefantes”, cuando vieron el ambiente se largaron de aquí intimidados por algunos gigantes germanos ataviados con abrigos de piel hasta los pies y un machete asomando por un costado. Este año, esta pareja tenía reservada habitación en un hotel pero al sentirse bien acompañados por todo el grupo se quedaron toda la noche cerca del fuego. Y es que además, uno había traído un jamón y como os podéis imaginar bebida tampoco faltaba.

Conocíamos -por haberlo leído- el ritual de las antorchas y no nos lo queríamos perder. Por la noche, todos los interesados se desplazan desde la acampada hasta una iglesia cercana. El camino se recorre con antorchas encendidas en memoria de los seres queridos que dejaron la piel en la carretera. Ahí se celebra una pequeña ceremonia pero lo que no nos podíamos imaginar era que el oficiante cogiera una guitarra y se pusiera a tocar y cantar canciones de Bob Dylan.

No he visto como concentración nada igual a “elefantes” ni creo que lo vaya a ver. Aunque para ser sincero, me quedan varios eventos que no quisiera dejarme perder como Isla de Man o el Cristal Rally.

“Elefantes” abre la mente a todo motorista. La concepción de la moto y la “cultura” motorista que ahí ves es toda una lección. Poder ver motos que nunca has visto o transformaciones increíbles te despeja el triste monotema español de “erres” y “cebe-erres”. También decir que el ambiente frío gélido y el manto de nieve que todo lo cubre da una sensación de pureza o autenticidad que igual no se corresponde con la realidad pero así lo viví ese primer año. Cuando el domingo por la mañana llegó la hora de partir una sensación extraña nos invadía. Quizá sentíamos el hecho de haber vivido una experiencia importante como motorista.

Al volver hacia Munich quisimos visitar Dachau puesto que nos venía de paso. La visita al campo de concentración nos dejó aterrados. El frío que llevábamos en el cuerpo intensificó el mal rollo que nos dejó este lugar. Pero si una cosa tengo clara es que todo lo que puedas ver y conocer es enriquecedor y la moto sin dudas puede ser un medio de conocimiento.

El regreso a casa no tuvo ninguna incidencia remarcable pero en cuestión de concentraciones está claro que hay un antes y un después de “elefantes”.